NOTA NEORRABIOSA: En el blog MISCELÁNEA NEORRABIOSA (AQUÍ) se ofrecen resúmenes mucho más largos de las lecciones-sugerencias de este sabio. Me interesa Amando de Miguel porque no es un prescriptor ni un normativista, ni siquiera es filólogo, sino un sociólogo que reflexiona sobre el lenguaje, da preferencia en sus opiniones al uso que se hace de él y toca a su vez temas extralingüisticos• • • Los idiomas vivos importan palabras de otros y las acomodan a la pronunciación del importador. El inglés es el idioma primordial y por eso admite neologismos y barbarismos con naturalidad. El español tuvo también cierta facilidad para eso mismo. En cambio, el francés se resiste, y por eso decae como idioma de comunicación internacional (9-7-04)
• • • A veces las opciones léxicas se mantienen indeterminadas o ambivalentes. Es lo que yo llamo ─y conmigo cientos de doctores─ la
vacilación léxica del español, por lo general, un estímulo más que una carga. Por ejemplo, ahí metería el leísmo, el loísmo y el laísmo. Para mí no son errores. Acabo de leer una fantástica novela de Juancho Armas Marcelo (
Casi todas las mujeres) y está llena de loísmos. Pues estupendo. Es la fórmula preferida en ciertos ambientes de Iberoamérica y por tanto de Canarias. Visto así, los de Castilla somos una minoría. Por cierto, en Castilla muchos tienden hacia el leísmo, lo cual me sigue pareciendo muy atractivo. Y no digamos el gracioso laísmo de los madrileños. Lo digo a propósito de un ilustrado correo que me envía, desde Málaga, Francisco Javier García Tovar. El hombre se queja del loísmo, el leísmo y el laísmo. Tranquilícese, amigo. No son vicios sino gracias del idioma (19-7-04)
• • • Aurelio I. Velasco (Ciudad Real) me pide la razón de que muchos recintos deportivos, en distintos países, utilicen el genérico de
arena. No es castellano sino latín, pero que empleamos en español como el mismo sentido. Es la tierra desmenuzada que se echa en el ruedo, la palestra, el palenque, el recinto deportivo. Por extensión es ese mismo recinto. Incluso se puede decir la “arena política” por el Parlamento (20-7-04)
• • • Salvador Fontán se maravilla de que la palabra “alimentación” esté siendo superada por “nutrición”. Son dos ideas emparentadas, pero distintas. La nutrición es un proceso fisiológico, mientras que la alimentación es más amplia, se refiere a los usos, maneras, preferencias, etc. en torno a la comida y la bebida (28-7-04)
• • • Mari Luz Pereira se lamenta de que en los documentos de la Agencia Nacional de Evaluación de la Calidad y Acreditación (ANECA) proliferen los anglicismos. Por ejemplo, patologías (por enfermedades), severidad (por gravedad), evidencia (por indicio), implementación (por implantación), ser competente (saber). La cosa está perdida, me temo. Por otra parte, los anglicismos que cita doña Mari Luz tienen algún sentido. No es lo mismo patología que enfermedad, evidencia que indicio, etc. Es decir, esos neologismos añaden algún matiz. Ya sé que alguno me está llamando “ecléctico”. Lo soy (30-7-04)
• • • Un principio de salud lingüística es este: a nuevas realidades, nuevas palabras. Me lo ha recordado una larga misiva de Ataúlfo García a propósito de la reciente polémica sobre si los homosexuales pueden acceder al matrimonio. Su tesis es que la unión homosexual no será nunca un matrimonio porque le falta la posibilidad de descendencia. Para la circunstancia más usual de una pareja homosexual que desea un estatuto de reconocimiento legal, don Ataúlfo propone
homomonio o
lesbomonio. Ahí quedan para la consideración de los lectores con independencia de su orientación sexual (2-8-04)
• • • Los lectores saben que yo soy muy condescendiente con los usos del lenguaje. Pero mi manga ancha no deja pasar todo. Según me cuenta, Alvero Eguinoa (Barcelona) el diputado Puigcercós dijo que los de su grupo no se iban a creer lo de la libertad de poder expresarse en catalán hasta que no lo vieran. En una palabra, resumió el diputado, que no iban a ser “tomistas”. Mi comunicante protesta por esa alegría léxica y yo también. Cierto es que el apóstol Tomás tuvo dudas de que Jesucristo hubiera resucitado. Hasta que el mismo Jesús resucitado se le presentó y le dijo “Mira mis manos; acerca tu mano y métela en [la llaga de] mi costado. Y no seas incrédulo sino creyente” (Jn 20). Debe agregarse que, según algunas tradiciones, este Tomás era el hermano gemelo de Jesús. Se puede admitir lo de la incredulidad de Tomás. Sin embargo, parece impropio declararse uno tomista porque manifieste una actitud incrédula, en el sentido de “si no lo veo, no lo creo”. Son “tomistas” los que se relacionan con Santo Tomás de Aquino. La confusión entre uno y otro santo procede de la práctica eliminación de la Religión como materia de la enseñanza obligatoria. Se puede ser inculto y llegar a ser diputado (2-8-04)
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